Cuidado, inspección y retroceso de los cabos
1La lección en palabras sencillas
Protege los cabos del roce y el sol, remata sus extremos, revísalos a menudo y sustitúyelos a tiempo. Aléjate de los cabos cargados y de las posibles trayectorias de retroceso.
Rozaduras
Las rozaduras son desgaste por roce y destruyen más cabos que ninguna otra causa. Usa protecciones antirroce (fundas de manguera o tejido resistente) donde las amarras pasan por los guiacabos. Cambia el punto de desgaste de una driza acortándola o alargándola un poco y elimina las aristas vivas.
Limpieza y almacenamiento
Aclara de vez en cuando con agua dulce para eliminar sal y arena. Deja secar los cabos y guárdalos adujados, fuera del sol. Los cristales de sal y la arena cortan las fibras desde dentro. No uses productos químicos agresivos.
Rematar los extremos
Un cabo cortado se deshilacha. Una ligada es hilo fino enrollado y apretado cerca del extremo. Sella por calor el nailon, poliéster o polipropileno solo si lo permite el fabricante; después haz una ligada. La aramida no se sella por fusión. Para fibras mixtas y cabos especiales, sigue al fabricante. La cinta es provisional. Una costura de remate termina un cabo de tres cordones.
Inspección
Revisa todo el cabo con la vista y el tacto. Señales de alarma: pelusa y fibras rotas, zonas duras o vitrificadas, brillantes por el calor del roce, partes rígidas o crujientes, zonas finas o aplastadas, funda que desliza sobre el alma y color desvaído con aspecto polvoriento por el sol. Retira del servicio con carga los cabos dudosos. Acorta o rehaz el extremo solo si el daño es local y el resto está sano.
Retroceso
A igual tensión, más alargamiento suele implicar más energía elástica almacenada. Si un cabo cargado rompe, desliza o falla un herraje, cabo y herrajes pueden retroceder violentamente. Los herrajes pueden desviar el retroceso más allá de la línea original. Aléjate de cabos cargados y herrajes; nunca entres en un seno (un bucle) y evita el interior de las curvas. Los cabos poco elásticos también son peligrosos. Un noray o una brazola (reborde elevado alrededor de una bañera o abertura) no garantizan protección.
2Paso a paso
Cómo inspeccionar un cabo
- 1
Asegura el barco con cabos sanos, quita la carga de este cabo, lávalo y extiéndelo con buena luz.
La suciedad oculta los daños.
- 2
Pasa lentamente todo el cabo por las manos.
Las zonas duras, blandas o finas suelen detectarse mejor al tacto.
- 3
Revisa los puntos de desgaste: guiacabos, mordazas, roldanas, cornamusas y gazas.
El daño se concentra donde el cabo se curva o roza.
- 4
Busca vitrificación, fibras rotas, decoloración y una funda suelta.
Pueden indicar daños por calor, roce, UV o desplazamiento de la funda. Evalúa el alma según el fabricante.
- 5
Comprueba que costuras y ligadas estén firmes y completas.
Una costura floja puede deshacerse bajo carga.
- 6
Retira los cabos dudosos; tras un daño local, acorta o rehaz el extremo solo si el resto está sano y el fabricante lo permite.
Un daño desconocido es inseguro incluso con menos carga. Anota la fecha para seguir el desgaste.
3Puntos clave
- 1
Las rozaduras son la principal causa de daños: protege guiacabos, cambia los puntos de desgaste y elimina aristas vivas.
- 2
Aclara con agua dulce, seca y guarda fuera del sol.
- 3
Haz ligadas en los extremos; sella por calor las fibras adecuadas si el fabricante lo permite.
- 4
El retroceso puede superar la línea original. Aléjate de cabos cargados, herrajes y senos.
4Errores frecuentes
Error: Las zonas vitrificadas y brillantes indican que el cabo está bien rodado.
Correcto: La vitrificación es daño por el calor del rozamiento. Las fibras de esa zona están debilitadas.
Error: Ponte detrás del noray para observar la amarra de cerca.
Correcto: Los herrajes pueden desviar el retroceso más allá de la línea original del cabo. Un noray no garantiza protección; aléjate.
5Caso práctico y claves de examen
Revisas tus amarras tras una noche de temporal en puerto. Un cabo está duro y brillante donde pasaba por el guiacabos de proa, con fibras rotas alrededor.
Ver la respuesta
Primero asegura el barco con un cabo sano y quita la carga del dañado. Retíralo del servicio con carga. Corta el tramo dañado solo si el fabricante lo permite, el resto está sano y queda longitud para una terminación correcta. Si no, sustitúyelo. Busca aristas vivas en el guiacabos. Protege allí el cabo nuevo.
Claves de examen
- Protecciones antirroce en guiacabos; cambia los puntos de desgaste.
- Haz ligadas; sella por calor las fibras adecuadas si el fabricante lo permite.
- Vitrificación y fibras rotas: cabo debilitado.
- El retroceso puede barrer más allá de la línea; aléjate de cabos, herrajes y senos.
Termina esta unidad
Cuando la hayas leído, relaciona los términos y luego responde tres preguntas. Aciértalo todo para terminar la unidad; solo abrir la página no cuenta.
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